Ruido discoteca

Pérdida de Audición provocada por el ruido

El ruido es el mayor enemigo de la sensibilidad auditiva. A pesar de ello casi nadie se protege del ruido. En AudiLuz te invitamos a que vengas a conocer nuestra protección auditiva adaptada contra el ruido.

Causas de la pérdida auditiva originadas por el ruido

La pérdida de sensibilidad auditiva ocasionada por el ruido puede ser provocada por un sonido intenso, como el de un petardo o una explosión, o puede ser provocado por la exposición prolongada a un nivel intenso, por ejemplo si pasamos horas junto a una máquina ruidosa.

"Dos aspectos importantes que debemos considerar para cuidar nuestra audición son mantener una cierta distancia con el punto de origen del sonido, y limitar el tiempo de exposición al sonido. La regla de oro sería evitar sonidos que sean “demasiado altos” y que estén “demasiado cercanos”, o que duren “demasiado tiempo”.

Lo habitual es pensar que es en el puesto de trabajo donde estamos expuestos a ruido intensos pero sin embargo es en nuestro ámbito privado donde también lo hacemos. Actividades recreativas con las que disfrutamos pueden ser perjudiciales para la salud auditiva si no protegemos nuestros oídos. Por poner ejemplos de este tipo de actividades podemos citar la práctica o asistencia a eventos de motor, la práctica del tiro o la caza, la asistencia a espectácuos de pirotecnia, oír música con auriculares a una intensidad elevada, asistir a conciertos,...

Para conocer, a modo orientativo, los niveles sonoros vamos a exponer un listado con los decibelios, unidad empleada para medir la intensidad sonora, según las actividades. No es recomendable exponerse a ambientes en los que se superen los 65-70 decibelios, siendo en torno a los 85 a partir de dónde se pueden causar daños en la audición:

  • Silencio absoluto: 0 decibelios
  • zumbido de una nevera: 45 decibelios
  • sonido de una conversación: 60 decibelios
  • sonido del tráfico: 85 decibelios
  • sonido de motocicleta: 95 decibelios
  • auriculares con alto volumen: 105 decibelios
  • sonido de sirenas de emergencia; 120 decibelios
  • sonido de petardos, disparos, etc: 150 decibelios

Recordemos que los daños auditivos no siempre dan la cara en el momento de producirse por lo que aunque pensemos que no nos afectan si que lo están haciendo. Es al cabo del tiempo cuando los daños aparecerán.